Archive for the ‘Genericos’ Category

Tiempo loco

Friday, December 16th, 2011

Llovía desde hacía días.

Durante cinco horas estuve recorriendo infructuosamente los canales de televisión esperando encontrar un pronóstico favorable para la noche. Algunos especialistas hablaban de la tormenta del año; los canales de extremistas religiosos insinuaban el juicio final e instaban a la utilización de artículos de limpieza para expiar los pecados antes que fuera tarde (artículos que ellos proveerían por una módica contribución económica; se aceptaban tarjetas de crédito); en una mesa redonda política, un miembro de la oposición criticaba al gobierno por su ineficiencia para evitar el calentamiento global y sus repercusiones en el clima local, mientras que el representante oficialista tildaba de conspiradores al grupo de su oponente y les responsabilizaba del mal tiempo reinante; otros canales acompañaban el pronóstico del tiempo con ofertas de varios paquetes de comida enlatada, “suficientes para pasar meses en el sótano con toda la familia”; en el canal azteca, cuya programación ya estaba fijada con finalización en diciembre del 2012, un ventrílocuo charlaba de temas variados con un muñeco de nombre “Mc. Tezuma“.

Cuando ya planeaba tirar a la basura la entrada para el show, el canal 37 me renovó el ánimo: un grupo de escolares pronosticaban una noche soleada, sin tormentas, para una isla que ni siquiera intenté reconocer. Tenía lo que necesitaba, así que inmediatamente apagué el televisor y me dirigí al anfiteatro.

Afuera la ciudad parecía desierta. Aún así las sirenas que se oían constantemente daban un alegre toque musical a la tarde gris. No había transporte público, por lo que tomé un ómnibus abandonado que tenía las llaves puestas y manejé sin cuidado hasta mi destino. En el camino solamente pude ver algunos artistas callejeros charlando con limpiavidrios en los semáforos que aún funcionaban.

El anfiteatro se encontraba frente al mar. Se decía que allí dentro siempre existía viento, aún en los días más calmos de verano. Olas de cinco metros rompían sobre un pequeño puerto a tan solo doscientos metros del escenario.

Afortunadamente no cortaron mi ticket al ingresar (de hecho, no había nadie en la entrada que me lo reclamara), por lo que lo guardé con cuidado, contento de tener un recuerdo del evento.

La lluvia comenzó a caer en la mitad de la tercer canción del grupo que se presentaba. Todos los que conformábamos el público (éramos cinco) quedamos empapados a los pocos segundos. Mi pantalón se me pegaba a las piernas y podía sentir el chapoteo de mis pies dentro de mi calzado. Para evitar que se arruinara, coloqué mi teléfono celular en modo “Submarino” y lo volví a guardar en mi bolsillo. El agua ahora caía como ríos por las escaleras, saturando los desagües. La fosa que rodeaba el escenario comenzó a llenarse rápidamente.

Repentinamente el viento cambió de dirección, lo que hizo que ahora también los músicos y su equipo comenzaran a mojarse. Un cortocircuito en el escenario causó una explosión en el amplificador del guitarrista, quien fue repelido violentamente y cayó a un metro del baterista.

Aún así el show no se detuvo. El cantante velozmente tomó la guitarra y continuó tocando mientras unos asistentes se llevaban fuera del escenario al músico caído para intentar reanimarlo. Varios rayos cayeron sobre lo más alto de la bóveda que protegía débilmente el escenario y todas las luces que ambientaban el show estallaron de un modo espectacular. Afortunadamente, pensé yo, ya que los colores que se habían elegido no me parecían los más adecuados para ese tipo de música.

El viento comenzó a arreciar. Instintivamente me quité los cordones del calzado y me até a los asientos de cemento justo a tiempo. Una racha huracanada hizo volar a los desprevenidos cuatro que se encontraban cerca mío. Tres de ellos lograron asirse de las vallas de contención. El cuarto no lo logró; siguió su vuelo descontrolado hacia el oeste y lo perdí de vista.

El cantante continuaba con ahinco. Ya no tocaba la guitarra, a duras penas se sostenía con las dos manos del micrófono con su cuerpo completamente en el aire a causa del fuerte viento. El bajista perdió estabilidad y cayó a la fosa. Creí ver un par de aletas dorsales dirigirse hacia donde había visto caer al músico antes que el agua comenzara a agitarse violentamente.

La última canción fue completamente a Capella. La estructura de la bóveda se había rajado y la pantalla gigante cayó sobre el baterista, quien, al intuir su inmediato retiro del mundo del espectáculo, se despidió con el mejor rimshot que ví y escuché en mi vida.

No hubo bises. Un cable de electricidad se enredó en el cable del micrófono y el cantante prefirió soltarse antes de recibir la inevitable descarga eléctrica. Voló hacia la valla de contención, la golpeó de lleno, rebotó y se llevó consigo a los tres que hasta ese momento habían logrado mantenerse allí.

Volví a casa tres días después, maldiciendo el impredecible clima reinante. Cuando se restablecieron las comunicaciones envié un mail al canal 37, pidiendo mayor profesionalismo en los pronósticos del tiempo. Estaba extremadamente enojado, pero después se me olvidó y todo volvió a la normalidad.

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Libro de quejas

Thursday, April 7th, 2011

Ultimamente no estoy cocinando mucho y me estoy alimentando de ‘snaks’ (término coqueto para decir “porquerías”) . De todos modos, lo hago de una manera crítico-responsable ya que tengo en cuenta que:

  • El paquete que estoy consumiendo en este momento es de 180g y ya estaba por mitad
  • Según la información nutricional que se muestra al reverso del paquete, el valor energético es de 130 kcal por porción de 25 g (1 taza de té)
  • Según mi complexión y actividad física, para una dieta adecuada necesito unas 2500 kcal aproximadamente, equivalente a unos 450g  (18 tazas de té) a 5.2 kcal /g
  • No me quedan más paquetes de comida chatarra

Por lo tanto, si antes de dormir tomo 14.4 tazas de té puedo considerarme bien alimentado. Además, las instrucciones dicen que debo esperar de 3 a 5 minutos luego de colocar un sobrecito en una taza de agua hirviendo hasta que la infusión esté pronta, por lo que debo esforzarme en la precisión del cálculo para comenzar a prepararla entre unos 43.2 y  72 minutos antes de mi hora normal de sueño con el fin de evitar estar acostado innecesariamente o dormirme con una taza de té caliente en la mano, con los riesgos que eso implica. Además, si mis cálculos son correctos, seguramente me levante en varias oportunidades durante la noche.

A fin de cuentas, esta noche tampoco cociné. De hecho, hace mucho que no uso la cocina. La última vez que la usé fue en invierno para hacer una pizza; como la puerta del horno estaba rota desde hacía ya mucho, la llevé al dormitorio para usarla de estufa y no tener frío al dormir. Debido al aroma del dormitorio, pasé la noche soñando que trabajaba en una pizzería.

Era una pizzería bonita, con un horno a leña detrás y clientes al frente. Había un cliente muy enojado que se destacaba del resto, quienes solamente parecían molestos. Este era calvo y se quejaba de que un mozo había dejado caer intencionalmente un pelo en su sopa y que le había parecido de mal gusto. Le pregunté si lo que le pareció de mal gusto fue el chiste del mozo o la sopa. A modo de respuesta me pidió el libro de quejas. Seguido a esto otro cliente se acercó al mostrador quejándose porque la salsa Carusso tenía hongos no correspondientes y también  pidió el libro de quejas. Como recién lo habíamos prestado, pensó durante unos segundos y luego me preguntó si tenía “Moby Dick“.

Más tarde  entraron al bar dos muchachas jóvenes de musculosa y pantalones hasta la pantorrilla que, por la ropa, el acento y el pelo, supuse que eran francesas. A pesar de no entender mucho el idioma lograron hacerme entender que ambas querían bailar conmigo música del grupo “Ménage“. Obviamente me negué cortésmente. No solo no soy bueno bailando y estaba en horario laboral, sino que hubiera sido imprudente acceder sin haber escuchado un solo tema por la radio y no saber siquiera tararearlo. Me pidieron el “Livre des réclamations“, pero como el cliente calvo aún no terminaba de leerlo les presté “Le petit prince“. A la hora del cierre tenía varias personas quejándose del servicio, de los precios, de los impuestos, del clima, etc, todos pidiendo el libro de quejas. Por suerte tenía muchos libros. Antes de despertarme puse un buzón en la puerta de la pizzería con un cartel que decía “Devoluciones fuera de hora“.

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Desafórico

Sunday, October 3rd, 2010
  • Todos los caminos conducen a Roma, incluso los que salen de Roma. Si naces en Roma, te quedas en Roma… o te vas en avión.
  • Siempre busco la perfección. Hasta ahora he logrado ser un perfecto idiota, un perfecto inútil y un perfecto bueno para nada. Ya van tres, no es poca cosa.
  • No llores por la leche derramada. Simplemente, mata a la vaca.
  • ¿Es correcto guardar un respetuoso silencio ante la presencia del sordo?
  • Para los daltónicos, el color de la esperanza es el rojo.
  • Siempre que a uno se le prende la lamparita aparece alguien para cobrar la energía eléctrica.
  • ¿Laboratorio Roche? ¿Está Miflú?
  • El quemado con leche, si es tambero, llora todo el tiempo.
  • Una persona de sangre fría, de mirada fría y mente fría, con seguridad debe tener frío.
  • Llueve es igual a seis.
  • El gordito de la CIA me tiene cansado.
  • La gripe porcina ha dejado preocupado al lobo.
  • ¡El último que pague la luz!
  • Yo también llegué a esta página por accidente y a mi también me parece una porquería. Solo que yo decidí ayudar a desarrollar al máximo esa cualidad.
  • Un a mano la bala otra.
  • Todos los derechos reservados. Izquierdos aún disponibles.
  • Mi chanchita no tiene gripe, tiene monedas.
  • RECUERDO DE MI QUERIDA CONSTANTINOPLA
  • Perdulario no bisbisea.
  • Los estúpidos siempre tienen suerte.
  • No busco ser perfecto. Me sale sin querer.
  • Si usted evita cometer el mismo error, no digo dos, sino tres veces, créame que ya está del otro lado.
  • Si sigues las instrucciones al pie de la letra, al menos te aseguras que la culpa es de quien las escribió.
  • Si la culpa no es del chancho, entonces, sin lugar a dudas, es del laboratorio Roche.
  • ¡Nada nada como una buena nadadora en buen estado físico y sin nada de ropa!
  • El séquito se quitó sequito
  • Vendo momias. Todos los colores.
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¡A soplar las velitas!

Friday, April 23rd, 2010


No sé si sabe, pero el domingo 2 de mayo es mi cumpleaños (si no, ya lo sabe ahora, no embrome). Como la mayoría de la gente sabe, el día anterior es primero de mayo (si no, ya lo sabe ahora, no embrome que no me pagan por avivar giles) y encontrar algo abierto o cualquier tipo de transporte se vuelve bastante engorroso, así que…

Visto y considerando:

… que el sábado es imposible moverse sin garronear transporte…
… que el domingo no sé qué voy a hacer…
… y ta, porque es tarde y ya gasté mucho tiempo haciendo lo que viene a continuación…

Resuelvo unilateralmente que el viernes 30 de abril voy a estar a partir de las 21 horas en el barsucho-bowling-pool que está en Av Italia esquina Albo (ese que no tiene pinta de nada). Sois todos invitados a pasar e invitarme con unos beberajes.

Para que la asistencia sea más organizada, decidí elaborar el siguiente plan de acción. Por favor leerlo, hacer bien las cuentas y, de ser posible, junten la mayor cantidad de puntos. Hacer click en la imagencita y mágicamente verán de qué hablo.

Buttonpol Map

Fé de erratas: donde dice “18 a 35”, debería decir “18 a 55”.

Sería muy interesante que comentaran por aquí con qué puntaje esperan llegar a tan magno encuentro. También pueden dejar aquí las excusas por las que no irán (nunca faltan). Sed originales, luego hago votación para ver cuál es la mejor.

También dejo el mapa del lugar, así no se me pierden por ahí y porque sé que la gran mayoría son vagos.


Ver mapa más grande

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